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Alojado en
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Nací en La Plata, de chiquilín me mudé a Olavarría. Mi infancia la viví donde viven mis abuelos, pero no les voy a decir donde viven. Llegué a Bs. As. para estudiar Filosofía, estoy casi seguro que me arrepentí. Viajé por el Norte argentino y por Bolivia durante un año, aún hoy ese tiempo es hermoso. Volví a Bs. As. y desde entonces estudio Agronomía. Edité en el año 2006 mi libro de poemas que vendo en los trenes y en el Subte.
POEMAS
Dominio del juego
También los niños del kipá juegan de camisa en el potrero tras una media luz del Toborochi
Es de asombro
Uno de los equipos
afiebra mi cuello
y toque toque toque
con el silencio
por kábala
Ingresaron tres chicas de faldas a botones
y patean puntín a la ingle del Toráh
* * *
Flor de Toborochi
Tenés un gusto de algodón en la boca y me burbujea dentro hasta ahí lo tenés
El color de tan extraño
en tu boca palpitante
no me deja besarla ¡pero favor!
Vas a cosechar esas flores ahí mismo
Asomándonos al Toborochi
Tu frescura como los árboles al desovar tan juntitos
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Nació un fabuloso 31 de agosto de 1983 en la ciudad de Buenos Aires. Fue un bebé hermoso. De muy joven ya mostró un gran talento para vanagloriarse en vano. Es aficionado a la literatura, la filosofía, el teatro, la música y la Existencia. Escribió una novela llamada Werther escapa, de la cual se muestra muy orgulloso y feliz. Es un niño, y parece no tener intenciones de dejar de serlo.
POEMAS
LAS PALABRAS
Salí al parque a jugar con las palabras, y cuando jugaba se posó en mi hombro un temor.
¿Yo juego a las palabras o ellas me juegan a mí?
Los pájaros volaron. Las palabras deberían tener alas.
* * *
PALABRAS CAEN DEL ÁRBOL
Yo no sé lo que es mi alma, no sé atar bien las palabras.
No sé lo que es la noche, no sé qué es el día, no sé por qué sucede que existo.
No sé por qué miro, no sé por qué sueño, no sé para qué sueño.
No sé cómo es que escribo estas palabras ficticias, no sé qué hacen acá.
No sé lo que es el mundo, no sé qué soy yo, ni sé lo que es la luna, ni sé lo que es el sol.
Sólo veo palabras que se caen y caen de mí que soy el último renglón, una a una todas caen y se desarman.
Soy como el árbol que el otoño ha dejado sin hojas.
* * *
DIARIO
... Que “el ritmo del pensamiento es vertiginoso” decía Alicia y yo lo guardaba en el papel y entre paréntesis anotaba “el vértigo de pensar” y recordaba mucho de toda esta “realidad” que lucha por invadirnos y la gran fuerza de penetrar uno la realidad y ser uno el invasor de ésta, el contraataque. Todo lo que escribo quiero que sea diario íntimo; diario en forma de cuento,en forma de novela, de ensayo, de poema, de diario. Si no de qué me sirve. (...) Que las palabras son imposibles y hay “un máximo de lucidez” para poder expresar con ellas lo que queremos decir. Tan solo una parte del todo. Algunos doctos y no doctos afirman que en las partes está el todo. Qué importa, con tal que haya partes. Las manos de la Doña Poesía están esculpiendo una figura, con su arte desde la Tierra acierta la piedra en el Cielo.
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Nací en Bahía Blanca en 1987 y desde hace dos años y medio estoy viviendo en Buenos Aires. El Taller me ayudó a mejorar algunas torpes líneas y convertirlas en poemas.
POEMAS
Unos trajes negros, de bomberos
En mi edificio nos cortaron a todos el gas, digo esto para no dejar nada de esta historia en manos de la poesía
entonces cada vez que son las nueve menos cuarto de la noche se escuchan las alarmas de los microondas como grillos aquellos los del campo.
* * *
Si
Si, el precio de esta manzana subió Si, aquella provincia sigue viviendo en el siglo XVI Si, tenemos que ir a ver al dentista Si, mañana otra vez tendremos que trabajar. ¿Que será de esta gente que respira? ¿Se me saldrán de este colectivo con sus penurias? ¿Me dejarán sus preocupaciones en el bolsillo y andaré pesado por Callao para que se rían las viejas?
* * *
DIARIO
... modifiqué algunos poemas de la selección que te había mandado antes. Paso a detallar. 1) "Recuerdos del río" fue cercenado sin piedad, todo destello de relato personal quedó fuera. 2) El de Julián, Andrés y Pablo también sufrió cambios, aunque mi bisturí fue un poco más convaleciente. 3) Eliminé algunos, ahora no me acuerdo cuales porque no dejé copia de la primera impresión que te mandé en un sobre.
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De 0 a 18 en Moisés Ville (Santa Fe) : casa, bicicleta, calle, lectura, escuela. De 18 a 34 en Buenos Aires: Letras, militancia, casamiento, hija Morena. De 34 a 47 en el sur : hija María, docencia en media, final de pareja. Vuelta. De ahora en más (primavera del 2007), y sin hacer más cuentas, escribiendo y viviendo, otra vez, en la casa de La Paternal.
POEMAS
Mail de auxilio. Asunto: quilmes
tomé un poco de quilmes que, asociada al antidepresivo, al ansiolítico, al tamoxifeno, al correo de él dando su visión sobre la división de bienes, a mi hija partiendo para quedarse esta noche con su novio, al cuchillazo que recibió ese alumno en el corazón (sobrevivió: eso es lo que importa), hacen que esté ahora deseando ser otra. Volando. Durmiendo. Estrechándome frente a la columna para romper el auto que ya no sé si es un bien propio o un bien ajeno. Me tiro del balcón y caigo sobre esa baldosa manchada de aceite. No hay justicia. Hice los deberes y no me saqué un diez. quilmes la cerveza del desamparo.
* * *
"Ponéte a escribir", me dijo. Entonces, dejé el televisor, la novela que leía, el vino. Y puse el word, vacío sin su piel, sin su caricia.
Word vuelve adagio de Beethoven sobre mi cabeza. No hay interferencias de servidores galácticos, internécticos. No hay sexo entre las teclas, ni humedad en la pantalla.
No me voy a poner a escribir en el vacío, si no te tengo.
No te haré caso.
Vuelvo al vino, al adagio, a la cama, al sueño, al recuerdo de lo que no es si sólo es el recuerdo.
No se puede escribir lo que me pasa.
* * *
DIARIO ATRAS
Pasó casi una semana del día jueves Ahora recuerdo que éramos algunos menos que las dos veces anteriores. Según lo propuesto por Alicia, esta vez le tocaba el turno a Clara y a Martín (la primera vez fueron Carlos y Violeta). Noté que Dafne no había venido, ni Carlos, ni.. no me acuerdo su nombre, no nombro digo de su pelo corto y su fuerte voz. Otros chicos se me pierden y sí registro a Violeta a mi lado, a Nora enfrente, a Florencia tarde, a la jovencita de 19 años, a la colombiana-otra del primer día (tiene el pelo suelto y una blusa muy verde). El santafesino trajo el mate que hago correr; la sicóloga vuelve a ocupar la misma silla; Santiago llega, como Florencia (tarde o con hoyuelos en las mejillas) Lee Clara lo que le indica Alicia y estoy en el presente de ese día siguiendo la sangre de los enamorados y al fantasmita que no asustó (este es un diario atrás, diario del recuerdo, de lo que la poesía de Clara me dejó) Habló Genoveva casi sin dejarnos palabras. No coincidí con Alicia cuando dijo que sí había dolor (veo tan joven a Clara) (“Clara. Corazón”) Después fue Martín, el silencio y la voz de Violeta criticando lo que yo también quería criticar (¿otros más?) Entonces la vuelta de Alicia cuidando al querubín. Y yo apoyando la fuerza del joven que tiene todo por delante y mucha poesía adentro (hablé de Maiakowski y de mis ya lejanos 22 años) Poesía adentro de Honduras y Bulnes. Adentro, corazón mío, adentro.
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Nacida en La Plata, colaboró en la revista Humor desde 1980 hasta 1990. Autora de teatro satírico. En 2007 publicó Mandorla, novela breve, y próximamente publicará el poemario Todas somos Frida.
POEMAS
Con mi pulgar invoco Las tres o cuatro letras Del código de amor Que vos y yo tenemos. Es un SOS Llegará a tus países Sonando en el bolsillo Y calmará mi mal Que llaman mal urbano (soledad entre muchos acecho de balcones acoso en las pantallas imán de la azotea tirarse de cabeza no dejan de sonar hoy no sonó ninguno)
No hay respuesta bajo El ascensor a la calle como paseando un perro llevo mi cajita en la mano Atenta a los iconos Que son nuestro lenguaje. Vuelvo. La noche Me sigue hasta la puerta donde un sol de mercurio me trae el alma al cuerpo
Me siento y al teclado Interpreto tres notas y si estás conectado mi bandera flameando te me pondrá en contacto Zumba la máquina Runrún de gato transparente Que se deja tocar. Me quedaré esperando que inicies el contacto Miraré la luna que me está mirando me hables al oído de mis yemas Esa pastilla dulce en la punta de tus teclas Sana-sana a la muerte.
* * *
Es un nido de nudos Malasangre los hizo Estrangulan el cuello Su voz y su canción La sangre se demora en el pulso Braquilate puño viejo Son ovillos las tripas Y en la casa del cráneo El pelo se enmaraña Y amedrenta a los peines Agarrarse De un cabo cualquiera Caer al vacío desde una terraza La línea, la línea de este laberinto Que soy que voy siendo Tendida plomada, por fin de la caña, carnada, y anzuelo, en el mar del asfalto.
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Nace en Santa Fe, en 1977, poeta, "Virgilio" entre amigos, diseñador de objetos en hierro forjado, miembro fundador del grupo de escritores Latartiznarida junto a otros escritores santafesinos, y ahora en este nuevo proyecto.
POEMAS
1
Tiemblo bajo el terror del tiempo esa misma sombra que me acapara esta noche que sueño después de todos los días después, de ser tantos y tan distintos. Se que llevaré otro nombre después y mañana. Todos estos fragmentos, pequeños naufragios donde las palabras flotan pequeñas y sin hilo. La simultaneidad del tiempo la derrota última donde este trapo rescatado de todo el mar me recuerda la imagen. 5
En éste futuro equinoccio donde puedo sumergirme, usar mis otros cuerpos de ojos cerrados, y saber que lo que sigue siempre es nebuloso, una forma inatrapada, algo descriptible sin palabras, los largos encuentros después del laberinto. Hay esa costumbre la masa aromada de las nonas los patios el mismo sol despidiendo y alguien buscando otra luna para las palabras. DIARIO
Qué es el arte? debe ser lo bello? debe ser metódico? o debe trasvasar la linea de lo temporal? y la cotidianeidad ? y el hombe y su vida? que debe reflejar el artista en su obra? el momento de creación adecuado será el trance por donde todo se nos cae dentro de la cabeza y uno trata de alcanzar alguna oración coherente? (...) no podemos darnos el gusto de simplemente escribir, debemos además desnudar la palabra, y alli entra en juego el trabajo de taller, en el ir descubriendo las potencialidades lo que el otro encuentra de valioso en nuestra forma de decir, " las imágenes" lo que sin decir por completo nos deja una sensación, un gesto, y lo que no gusta ( por decirlo muy crudamente) que es la parte más importante del trabajo de taller, desde allí uno debe sacar el trabajo para exigirse, para encontrar otra forma de decir
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Nació en la provincia de Buenos Aires (Gral. Paz Ranchos), y reside en la ciudad de La Plata desde 1981, donde se recibió de Periodista y cursó materias materias afines a la literatura en la Facultad de Humanidades. En 1987 participó, entre otros, con Gustavo Caso Rosendi, Eduardo Rezzano, Patricia Coto, Susana Dakuyaku, de la Feria del Autor Inédito, un proyecto que tuvo como objetivo llevar la poesía a las plazas y otros lugares públicos, mediante la difusión de producciones artesanales. Ha publicado, en poesía, "Máscaras del Tiempo" (1998) y "Aspaldiko" (2002). Ha escrito "Un tibio amparo", novela inédita sobre la primavera del 83. Colabora en publicaciones del interior y en "El espiniyo", revista de poesía de La Plata. Produce "Diagonal Converso", revistual breve que se distribuye periódicamente por correo electrónico.
POEMAS
Un hombre no llora Un hombre no llora Solamente deja que se le parta el alma mientras penetra los bordes de una mujer que no es Ella.
* * *
Noviembre
Es este silencio En que todo se sumerge y descansa Solo una mosca Y las cortinas que se mueven por el viento
Pasan los niños Con sus risas y sus pequeños gritos Y una mirada hacia el mundo que va de abajo para arriba.
Pronto será el verano.
* * *
DIARIO
Diario de ausencia
Estoy complicada para salir. Me cuesta salir. De La Plata, o de mí? Salgo. Viene un micro que va a mi casa, y viene otro que me lleva derechito a la Terminal. Mi mente no se pone de acuerdo con mi deseo. Mi deseo no se pone de acuerdo con nada. Mis pies, entonces, se quedan quietos, esperando la orden que nadie les da. Entonces se suben al que va hacia la Terminal. El Plaza me está esperando. Subo. Inmediatamente tomo los poemas de Nahuel y de Graciela, y los releo de cara al sol que entra por la ventanilla del primer asiento. Me encuentro con la tibieza, con la furia, con la búsqueda, en el vacío, en el margen, en la palabra, y me encuentro con mi deseo. Por fin. Luego, el afuera se complota/ se complica/ se complace contra mí. La niebla cierra el camino hacia adelante. Todo el paisaje es extraño. Imagino cualquier ciudad, cualquier lugar. ¿Será así Praga, sobre el puente Carlos…?no, así debe ser Londres, dicen. No conozco. Acá es la Autopista La Plata-Buenos Aires, ranchitos en mi mano izquierda, fueguitos en algunos puntos del manto gris. Carros, caballos desguarnecidos como los techos de chapa entre la niebla. Es acá. Y yo voy hacia allá, a la poesía que tiene también la extraña mezcla del fuego y la niebla. Obelisco: no; sigo, no al subte, hoy no. Mucha gente, me saca de mis pensamientos. Tengo que estar atenta a mi alrededor y no quiero des/atender, des/entender mi adentro, mejor un taxi…Córdoba, un taxi por Córdoba, un taxi más arriba, en la paralela, a la vuelta, en la esquina, allá, allá no, acá tampoco, no hay taxi, taxi no, camino a un taxi que no, tengo que poner mi energía en el alrededor, en la caza de un taxi, en la caza del ciervo rojo que no aparece por ningún lado de esta selva. No, taxi no, la noche, no. La poesía no, la poesía se aleja. Los minutos se van desvaneciendo entre la niebla, cruzo la Nueve de Julio, quizá del otro lado del renglón pueda decir "voy a Honduras al 3000" a hundirme en do-re-mí, en la poesía que sí. Pero no, taxi no. Se hace tarde. Caminar, veinte cuadras caminar. Podría ser. Pero no, hoy no es el día. Alrededor un caos de autos estancados, niebla, semáforos que parpadean en contradicción como un espejo roto. Es tarde. Frente a mí, el ciervo rojo se acerca en la forma de un micro "Plaza, La Plata por Centenario" que se detiene, justo a frente a mí. Tal vez fue mi rostro desalentado. O mis pies que se han detenido otra vez, sin órdenes que acatar. Tal vez la noche que se cierra alrededor del Obelisco, alrededor de Honduras que está lejos. Tal vez levanté la mano y el chofer entendió, y me abrió. Y me encontré volviendo a casa, sin nada. Con un montón de gente dando vueltas en mi cabeza, con taxis ocupados, con imposibilidades de afuera, ( tal vez de adentro) que hoy no me dejan llegar. "¡Ay, Geno,-pienso como una nena desamparada- …con otro es tan fácil!" Sin embargo, yo puedo andar sola, por Buenos Aires, por la vida, por la poesía…..es lo que he hecho siempre, seguro, no necesito nada, seguro que puedo… ¿seguro que puedo andar sola por la poesía? Pienso: no voy más. Pienso: sí, voy a volver. Quiero volver. Me estoy perdiendo algo. Quiero escuchar de la poesía de Graciela y de Nahuel, y quiero disculparme también con Santiago y Florencia porque leí sus versos en soledad y no los pude compartir. Quiero volver, y quiero reconocer que no puedo sola. Que hoy la niebla fue un error, que salir sin convicción de mí, de mi ciudad y de mi adentro, fue una prueba. Una prueba de fuego? No sé, tal vez sí, de alguna forma… los rostros, las voces de alrededor de la mesa, allá en la Casa de la Poesía, se me antojan fueguitos en medio de la niebla, como los fueguitos de la villa en la Autopista. Fueguitos en medio de la vida blanca, blanco de papel y blanco de nada. Fueguitos en medio de la noche. Voces claras en medio del murmullo del gentío, en medio de la confusión del alrededor. Voces amigas, voces hermanas en un camino en el que no estoy sola. Aunque esta noche, puntualmente, me hayan quedado trasmano, allá en Honduras. Volveré. Buscaré con ellos. Y seremos versos.
P/D: Ahora que leí los diarios de Nahuel, de Martín: Confieso. Años de cursar materias en Letras no me dieron la clave de una Poética. "Cualquier arte que fagocito tiene que ver con la necesidad", dice Nahuel. Eso. Eso es. "Eso que busco es la conmoción". Que me pase algo con eso. "En todas partes ando al acecho de una vida que valga la pena" dice un escritor que se llama Lawrence Durrell, al que no conocí en la facultad. Ni Syd Barret ni Spinetta fueron textos académicos (y fueron imprescindibles). Sí Goethe, y fue fabuloso. Entonces, es en todas partes, la búsqueda. Es en Clara, y en Yadi, y en Martín, y en Florencia, y en Nahuel, y en todos. Entonces, es maravilloso este cruce/encrucijada/ encuentro/intersección, este ¿Taller se llama? Bueno, este ida y vuelta. Confieso, creo que me fui, la otra noche, en medio de la niebla, sólo para poder vol/ver. "Verso, viene del latín" dijo Saimolovich, en el Encuentro de Escritores, y explicó la etimología de la palabra verso, y entre tantas cosas que dijo lo que más recuerdo es que también significaba Volver.
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Joven poeta mas no poeta joven, tal vez no del todo poeta, sí en la vía de la escritura, miteriosa senda, de encuentros, como estos, del Taller de la Casa de la Poesía, los maestros, los poetas, del blog, del aún no pero sí, nacida en la Provincia de Buenos Aires, algún poema publicado, y tantos otros guardados.
POEMAS
bordes
1
y fue del amor melancólico destello de eternidad
en los meandros del humo supo perderse dócilmente o solo resultó insuficiente el cálculo
no calculó el cortinado azul, la pesadez del sillón en la esquina de la sala el musgo en las axilas los pájaros anidando en el rellano de la escalera la estela azul que dejaba su paso
poco a poco avanzaron los rincones descuidados distraída perdió la sombra
la buscó en noches de luna en la lluvia en los pasos en la primera bocanada del sueño inútil fue
imperceptible al borde del zapato fue fantasma
2
lágrimas penden de bordes inusuales por los siglos de los siglos custodian cada nacimiento escriben los nombres recién llegados tinta negra en papel de seda
ensortijadas letras había dicho el médico en la sombra auscultó lágrimas titilan en noches distraídas
cerró los ojos y cantó
3
encontró un ángel tomaba la mano de la novia por ella suspendía la nada
la piel tan joven, el alma a dentelladas buscaba un modo de no ver su sombra desde la blandura del cemento de contacto
camina el mundo distraído y fatal
* * *
DIARIO
El jueves anterior sentada en un bar, releía los poetas que iban a presentar su obra Pensaba en la búsqueda. Concluí la escritura es una búsqueda La escritura necesita un alma decidida a jugar Jugar no es fácil, tal vez sí ligero No es fácil la ligereza, necesita de la seriedad Mejor tomar la ligereza con seriedad
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Nació en Buenos Aires, el 1 de agosto de 1956 y reside en la localidad de Haedo. Sus libros publicados son "Según el fuego", Nostromo Editores (2004) y "Cuestión de lugar", Nostromo Editores (2007). Desde el año 2004 codirige el Ciclo de Poesía "Farandol" y coordina un taller literario en la localidad de Haedo. Poemas suyos fueron publicados en revistas gráficas y virtuales de Argentina, Brasil, Colombia e Italia, y algunos de ellos traducidos al portugués e italiano.
* * *
POEMAS
Sobremesa
enciendo un cigarrillo se deja conducir dócil hacia mi boca
sobre la mesa restos de comida
entre una bocanada y otra mis ojos sobrevuelan los objetos del entorno reconstruyen los cuerpos a partir de sus sombras recalan en la mesa se detienen en el brillo guarecido en el borde de la copa
brillo que parece esperar él también un guiño de la noche
ahora el humo me distrae y mis ojos espejan el fondo del silencio
detrás de lo que calla asoma lo sagrado
un pliegue tras otro el tiempo sucede a mis espaldas
* * *
Como si
a las seis de la tarde la ciudad llega a su clímax miles de piernas vienen y van mendigando un corazón desnudo o un pedazo de Dios
sentado a la mesa de un bar busco un signo oculto en la tarde una lengua que hable el idioma de la luz
la mirada vaga en la penumbra de otra tarde más
saber ser borde y soportarlo provocar la eficacia de un puente
cada mesa de bar tiene el rostro de la ciudad que la contiene como la herida la huella del corte
un sorbo de café la mirada en la mano opuesta lo ojos perdidos en la mirada la mano bebiendo sola un café frío
vaya idioma éste incapaz de acertar con la pregunta adecuada siquiera la oscuridad con la que alumbrar un nudo en la garganta
yo tampoco tengo a mano la llave de ninguna puerta
no quiero ser juez ni parte tampoco claro busco quedar a salvo ¿cómo podría?
quisiera sí terminar este café y hacer de cuenta que no estuve
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Nací en Bahía Blanca (Prov. Bs. As.), a lo largo de mis 19 años viví en distintas ciudades dentro del país. Conocí la poesía a través de mi amigo Pablo, en el taller de Sergio. Desde entonces la Poesía forma parte de mi identidad, además de las Artes Plásticas. Creo que la experiencia del taller coordinado por Alicia en la Casa de la Poesía fue muy significativa tanto a nivel personal como de intercambio grupal. Actualmente estudio Psicología - UBA.
* * *
POEMAS
sucio sería un mejor nombre golpear y esconder el puño vivir la ajenidad: la música clásica desde tu pelo la abstracción por tus ojos lo que acontece a través de tu voz; mostrar la otra mano extendida como cinco flores o lápices negros que sombrean la distancia, espacio vertiginoso de la memoria, donde nuevas escenas sentencian sobre el mismo libreto la rutina del mar el siempre incansable estar llegando, pero nunca hacerlo, con un pie dentro de casa y otro fuera, un tono profundo para seducir, y luego llorar
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me llaman obligación, la edad no la sé, pocos centímetros cúbicos de una cuchara tal vez mi vida pueda continuar en el cuadro que comencé hace algunas mañanas arena de oro tocando un océano Vincent van bang, fetiche animizado, mímica rodada sobre colores infantes, “hija y heredera de nada en particular”, destilación musical del silencio, estepa desperezando más y más los brazos, germinación cero; acequia del ridículo, hoyuelo de gracia, acople de algún chillido en su lugar; onanismo infinito
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Los poetas aquí incluídos formaron parte de un taller convocado por la Casa de la Poesía de la Ciudad de Buenos Aires, el cual se llevó a cabo de abril a julio de 2007. El mismo fue coordinado por la poeta Alicia Genovese.
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